Educación Superior, Siglo XXI y Desarrollo Profesional
Después de una conversación con un colega sobre los cambios educativos en el siglo XXI, y algunos datos interesantes que compartimos sobre estos temas, escribí estas líneas con el fin de compartir mis conclusiones sobre asuntos tan fascinantes.
Está claro que la Educación Superior (ES) se encuentra en un período de evolución, o quizás de transformación. Ha llegado a un punto en el que el mundo de la educación se ha dado cuenta de que la ES debe estar a la vanguardia y, quiera o no, tiene un gran impacto sobre el resto del sistema educativo (primaria, secundaria, vocacional, etc.). Los cambios más significativos de los últimos años están relacionados con:
1) Acreditación alternativa, que puede describirse como métodos alternativos de evaluación del aprendizaje, y el reconocimiento de ese aprendizaje a través de credenciales distintas de los títulos que ya conocemos. El ejemplo más claro son los MOOCs (cursos abiertos masivos en línea).
Este tipo de cambio es impulsado por varios factores:
Los estudiantes han cambiado. Por un lado, son más independientes y tienen acceso a espacios que antes solo los profesores o la universidad, como lugar físico, podían ofrecerles. En el mundo de hoy, la computadora y el teléfono celular se convirtieron en las llaves de acceso a toda una serie de nuevas opciones. Por otro lado, el estudiante de hoy tiene más caras, y no se limita a los jóvenes a los que nuestros maestros estaban acostumbrados. Un ejemplo son los profesionales que buscan ampliar sus conocimientos y habilidades para crecer profesionalmente.
Hay una presión por bajar los costos y llevar nuevos conocimientos a más personas: la democratización del conocimiento.
2) Experimentación con nuevos métodos de enseñanza y espacios de aprendizaje. El enfoque clásico de la clase frontal sigue siendo relevante (por ahora), pero nuevos modelos de enseñanza —el aprendizaje basado en proyectos, las simulaciones, el aula volteada— están “golpeando la puerta”. Al mismo tiempo, los espacios físicos en los que enseñamos están cambiando: de los MakerSpaces a las salas virtuales, pasando por distintas distribuciones y mobiliario. Al mismo tiempo, la introducción de las TIC en la pedagogía universitaria está llegando a un punto de inflexión dentro de estas instituciones.
3) Aprendizaje personalizado y dirigido por el estudiante. Los estudiantes toman el control de su propio aprendizaje y dejan de ser simples consumidores de contenido, para convertirse en creadores activos de contenido, construyendo conocimiento a través de la colaboración y la conectividad.
En cada uno de estos cambios, la tecnología juega un papel fundamental que debemos aceptar, al que debemos prestar atención, y del cual debemos aprender.
Esto está acelerando la Democratización del Conocimiento y, como consecuencia, de la Educación en general. Se vuelve ilimitada, alcanzando prácticamente cualquier punto del mapa; los costos bajan; y todos ganamos acceso a recursos académicos de calidad.
Durante los últimos dos años he tenido la suerte de ver a estas instituciones de ES invertir en el desarrollo de sus educadores, a través de la formación que he dirigido en América Latina. El desarrollo y fortalecimiento de las Unidades de Desarrollo Profesional en las instituciones de educación superior es fundamental, y son estas unidades las que mejor pueden dar respuesta a estos cambios.